10 de febrero de 2020

Aprendiendo a Restaurar

Lo que busco en mi vida es compasión, 
un flujo entre yo y los otros, 
que se basa en un mutuo dar desde el corazón.
Marshall Rosenberg

Nada más gratificante que poder llegar a la conclusión de la conexión real con otro ser humano; estamos tan acostumbrados a competir, a generar exceso de celo con nuestros iguales que a veces se nos olvida la realidad tangible de que estamos aquí de paso, y que lo importante son las relaciones que te llevas, no tanto a quien superas... a veces lo haces, pero en ese caso, cuando tú eres mejor que otra persona no debe producirse ningún recelo... es la forma más lógica en la que el Universo te coloca en tu lugar.



Cuando trabajas con un equipo ves en muchos casos los recelos, la necesidad de protagonismo, y sin embargo, es rápido que las personas se descubran compartiendo con otras sus miedos y esperanzas, tardan poco porque es mucho más agradable hacerlo que esperar a que sean descubiertos, y además, el ser humano es un ser social por naturaleza, necesitamos de otros para estar agusto con nosotros mismos.


Imagen de Quang Nguyen vinh en Pixabay
Existen diferentes dinámicas, diferentes formas de acercar a las personas a si mismas y a los otros, y una de las que más me ha sorprendido ultimamente por la controversia generada en torno a ella ha sido los círculos restaurativos; se crea o no, existen desde hace mucho, en diferentes zonas del planeta, y siempre se trabaja desde el concepto de comunidad, porque uno sin el entorno, no puede ser en estado puro.

Agradecer tener la información y las herramientas disponibles para conseguir lograr una mejor calidad de vida es simplemente una necesidad de cualquier ser humano, y además, es necesario para poder llevar una vida más pareja con lo que se desea; nada es tan importante como sentirse parte de un todo, y a la vez, ser parte única, la invididualidad; es maravilloso poder dejar la culpa a un lado, para hablar únicamente de responsabilidad, y eso, en muchos casos, aún no es factible por que el estilo de liderazgo no se responsabiliza de las consecuencias. 

Entre el liderazgo real, efectivo, y el ansiado todavía queda un trecho, y en ese sentido es donde se puede y se debe trabajar: desde la confianza y el saber estar a la necesidad de formar parte de un todo.

¿te animas? 

Feliz semana, 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Un abrazo al verano

Vive bajo los rayos del sol,  nada en el mar y bebe el aire salvaje Ralph Waldo Emerson No se puede trabajar siempre en casa, no se puede te...