17 de junio de 2019

Todo pasa y todo queda

El cambio es inevitable.
El cambio para mejor es un 
trabajo a tiempo completo.
Adlai E.Stevenson


Podría estar hablando de mi ámbito personal, del profesional, de todos y de ninguno, pero es una obviedad que nos afecta por igual, y sobre lo que tuve el placer de charlar hace unos días con un compañero de trabajo.

Banco Propio: Nela
Llevo años diciendo que la situación actual me gustaría haberla estudiado en los libros de historia en vez de tener que sufrirla en carnes, por que el coste del aprendizaje está siendo alto, pero no es menos cierto que me resulta apasionante: cambiamos lo cambiado y lo volvemos a cambiar; lo increible es que la rueda está girando tan rápido que de padres a hijos han pasado ya unas cuantas evoluciones, y ni siquiera las personas que están ahora en la facultad reconocerán como propias las inquietudes de los de primaria; es evidente que siempre estarán más cerca, pero las grandes lecciones "de vida" establecidas han dejado de tener sentido y ya pocos son los que se atreven a confirmar algo como estable, lo cual, como no puede ser de otra forma, repercute directamente en la empresa y en el entorno laboral que generamos.

Ya están conviviendo formas de pensar y maneras de vivir que no tienen nada que ver entre si, salvo posiblemente, el respeto más profundo a la diferencia; básico para poder continuar mejorando, es increible tener la posibilidad de vivir en el día a día esas diferencias y no morir en el intento; maravilla observar los aprendizajes y las capacidades que se manifiestan ante la aventura de sobrevivir, y ningún terreno más importante como el profesional para hacerlo.

Cada vez más, la brecha entre vida profesional y personal se acorta, y en total siempre tenemos mejores opciones para ser nuestra mejor versión, nuestra forma de creer y de crecer marca los tiempos de una realidad que no deja de alcanzarnos, y a veces, superarnos. 

Antes era impensable hablar con tu jefe un Domingo, hoy sin embargo, en muchos casos, resulta hasta divertido o parte de tu forma de vida.

Recuerdo la publicidad de coches, cuando nos hacían la pregunta si realmente lo importante no sería tener espacio...y llegaron los monovolúmenes a nuestra vida; hoy en día, al igual que con los vehículos, no dejo de preguntarme cuando empezaremos a dudar si la verdadera felicidad no está en tener tiempo libre real, que sea de calidad y que nos permita sostener nuestra paz interior.





Mi mente es la llave

La gente no puede descubrir  nuevas tierras  hasta que tenga el valor  de perder de vista  la orilla André Gide El miedo al cambi...