28 de octubre de 2019

Mi mente es la llave

La gente no puede descubrir
 nuevas tierras hasta que tenga el valor
 de perder de vista la orilla
André Gide

El miedo al cambio es sin duda uno de los mayores problemas que vivimos hoy en día en el ámbito laboral; nos da tanto pánico saber que lo que hoy es válido mañana puede no serlo, que en vez de disfrutar de la evolución, nos aferramos a la situación que conocemos, y eso en muchos casos, lleva a matar nuestra capacidad de imaginación, de emoción y de descubrimiento.

Estamos demasiado acostumbrados a asociar cambio con fallo, con miedo, y eso nos provoca ansiedad y una búsqueda de continuar con lo conocido aunque no sea lo que más nos convenga.

Cuando estás trabajando con equipos es fácil verlo, y si te atreves a preguntar las consecuencias de no cambiar nada, sorprende ver las reacciones... las expresiones y las respuestas son tan reales como perturbadoras, hemos aprendido a vivir "en automático" de forma que la consciencia queda en un segundo plano, y se vuelve revelador descubrir que existe otra forma de hacer las cosas, de sentir y de vivir.

The Rombo Code Escape
También es verdad que cuando te atreves a preguntarlo, tienes que estar preparada para las respuestas... son variadas, y en algunos casos, debes tener los recursos necesarios para enfrentarlas, pero es una de las grandezas del Coaching: no te enseña nada que no estés preparado para ver, y al mismo tiempo, siempre permite restaurar contigo mismo la realidad que se te muestra.

Esta semana no ha sido una excepción, y en alguno de los trabajos realizados, de nuevo me he encontrado con un equipo bloqueado, y también con personas dispuestas a probar... el agradecimiento de ese despertar es para mi el motor, lo que me mueve cada día, en cada sesión! 

Otra forma de vivir conscientemente es compartir y conocer, aprender y desarrollar...

Eso es vivir! 






16 de septiembre de 2019

Leer para vivir

A veces, quedarse callado es lo mejor
 que se puede decir.

El mundo gira, a diferentes velocidades según el foco que estés utilizando, o bien, según la necesidad de cambio, de desarrollo o de interés que tengas en ese momento.

Hay lecturas obligadas cuando te abres paso como freelance, y otras, que por puro placer descubres en el camino; este verano ha sido de los segundos, de lecturas inicialmente placenteras que me han descubierto o reconectado con el mundo que me rodea, y eso, me resulta delicioso.

Aprender para crecer, y crecer para poder aprender diferentes cosas, materias, sentimientos que me permitan integrarme en el mundo, y lo que es más importante, dejar que el mundo se integre en mí.



No pretendo ser un gurú de lecturas obligadas, pero por si puede ayudar en tu camino, hay libros que son imperdibles, y en función de tu momento vital, necesarios; en éste momento de mi vida lo han sido: 

  • Atrévete a motivarte: Manual Práctico. Juan Carlos Cubeiro
  • El Octavo Hábito. Stephen R.Covey
  • Coaching con PNL: Guía Práctica. Joseph O´Connor y Andrea Lages
  • El Juego Interior del Tenis. W Timothy Wallwey

Seguro, no ha sido lo único que me ha ayudado a volver, pero sin duda, ha supuesto un empujón para mejorar mi llegada.

Bienvenido Septiembre! 

23 de julio de 2019

Feliz Descanso



Ahora toca descansar



Nada mas real que esta época del Año es la propicia para rebajar el ritmo, descansar, leer, salir de la rutina... tener tiempo para sentarnos con familia y amigos y recapitular, o ir mas allá y dejar fluir los planes y los nuevos proyectos; tomar impulso para volver con más fuerza y energía renovada, liberadora y al mismo tiempo necesaria.

Banco Gratuito Pixabay

Nos leemos en Septiembre, buen verano.

17 de junio de 2019

Todo pasa y todo queda

El cambio es inevitable.
El cambio para mejor es un 
trabajo a tiempo completo.
Adlai E.Stevenson


Podría estar hablando de mi ámbito personal, del profesional, de todos y de ninguno, pero es una obviedad que nos afecta por igual, y sobre lo que tuve el placer de charlar hace unos días con un compañero de trabajo.

Banco Propio: Nela
Llevo años diciendo que la situación actual me gustaría haberla estudiado en los libros de historia en vez de tener que sufrirla en carnes, por que el coste del aprendizaje está siendo alto, pero no es menos cierto que me resulta apasionante: cambiamos lo cambiado y lo volvemos a cambiar; lo increible es que la rueda está girando tan rápido que de padres a hijos han pasado ya unas cuantas evoluciones, y ni siquiera las personas que están ahora en la facultad reconocerán como propias las inquietudes de los de primaria; es evidente que siempre estarán más cerca, pero las grandes lecciones "de vida" establecidas han dejado de tener sentido y ya pocos son los que se atreven a confirmar algo como estable, lo cual, como no puede ser de otra forma, repercute directamente en la empresa y en el entorno laboral que generamos.

Ya están conviviendo formas de pensar y maneras de vivir que no tienen nada que ver entre si, salvo posiblemente, el respeto más profundo a la diferencia; básico para poder continuar mejorando, es increible tener la posibilidad de vivir en el día a día esas diferencias y no morir en el intento; maravilla observar los aprendizajes y las capacidades que se manifiestan ante la aventura de sobrevivir, y ningún terreno más importante como el profesional para hacerlo.

Cada vez más, la brecha entre vida profesional y personal se acorta, y en total siempre tenemos mejores opciones para ser nuestra mejor versión, nuestra forma de creer y de crecer marca los tiempos de una realidad que no deja de alcanzarnos, y a veces, superarnos. 

Antes era impensable hablar con tu jefe un Domingo, hoy sin embargo, en muchos casos, resulta hasta divertido o parte de tu forma de vida.

Recuerdo la publicidad de coches, cuando nos hacían la pregunta si realmente lo importante no sería tener espacio...y llegaron los monovolúmenes a nuestra vida; hoy en día, al igual que con los vehículos, no dejo de preguntarme cuando empezaremos a dudar si la verdadera felicidad no está en tener tiempo libre real, que sea de calidad y que nos permita sostener nuestra paz interior.





20 de mayo de 2019

Ctrl+Alt+Supr

Todo pasa y todo queda, 
Pero lo nuestro es pasar...

El concepto puede ser el mismo de "flow" o de ir tirando, cada uno verbaliza la realidad acorde a su necesidad, pero llega un momento en el que todos "cambiamos el usuario" y no es por una imposición, todo lo contrario, es más bien una necesidad para cada uno de nosotros hacerlo.

Sorprendentemente en mi camino se ha cruzado el coaching como forma de reseteo, y al mismo tiempo que debo dar gracias por ello, no deja de resultarme abrumador pensar que yo misma hace unos años lo desechaba como recurso personal y profesional.

A lo largo de nuestra trayectoria vital, más allá de lo profesional, lo único que permanece es el cambio, y a partir de ahí, mayoritariamente luchamos por mantener nuestra esencia, si es que en algún momento llegamos a saber que es exactamente: nos gusta aferrarnos a algunas cosas que tomamos como referentes para tener un anclaje, para saber siempre los pasos y las huellas que no debemos borrar en nuestro camino: es sólo a posteriori cuando somos conscientes de muchos de los cambios de nuestra vida; desde un trabajo a una pareja, a veces resulta confuso determinar lo que ha provocado la nueva situación.

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Tal vez la herramienta por la que he decantado mi actividad profesional hacia el coaching es la capacidad para liberar potencial, y al mismo tiempo, limitaciones autoimpuestas; cuando trabajas con personas, vas conociendo la esencia, y descubres que nuestros peores boicoteadores somos nosotros mismos; mi mente siempre piensa en términos de ayuda, sólo concibo así la vida, y ésta herramienta es la que me ha permitido ir un paso más allá del tener que contar en voz alta lo que se puede hacer mejor, sin molestar: la consciencia es el arma más poderosa de cualquier ser humano, y ayudar a despertarla, un privilegio.


7 de enero de 2019

¿qué se te da bien?


Deja que cada hombre
ejerza el arte que domina.
Aristófanes

He aprendido que siempre hay personas dispuestas a “ponerle puertas al campo” y en los días que nos toca vivir, no se me ocurre forma más absurda de ponerte una limitación innecesaria tú misma; ésta semana, a raíz de las fechas que vivimos, he tenido la oportunidad entre celebración y celebración, de encontrarme con una persona que me lo ha vuelto a confirmar.

Me molestan (desde siempre) las verdades absolutas, las certezas de lo que se cree irrefutable y especialmente cuando aseveras no tener capacidad para cambiar cosas, que sin duda, dependen de uno mismo e incluso, del propio mercado.

Hace años que soy consciente que el coaching genera tantos admiradores como detractores, yo misma soy muy consciente de las implicaciones que conlleva y que no tiene la misma aceptación por todos, incluso, que no todo el mundo está capacitado para ser coach, ni siquiera que los momentos vitales influyen en tu capacidad para leer y acompañar a las personas… puedo estar de acuerdo en muchas cosas, en la que no lo estoy, seguro, es en que un título universitario es quien determine que actividad profesional puedes desarrollar.

Conozco excelentes psicólogos, y algunos que no lo son tanto, igual que conozco abogados brillantes y otros que son del montón, pero no se me ocurre decir quien puede ejercer ninguna de las actividades: es evidente que la persona que es buena en su profesión tendrá no sólo más salida profesional, sino más recorrido y clientes que alguien que no lo sea, pero el propio mercado, con toda la crueldad que da la realidad, es quien pone a cada uno en su lugar, y no es de otra forma.

Imagen gratuita Pixabay
Siempre me han molestado las prohibiciones tajantes, las respeto como no puede ser de otra forma cuando vienen de la autoridad competente para hacerlo, porque son las reglas que todos nos hemos dado, pero que una mera opinión intente condicionar la actividad profesional o personal de alguien… no, eso no es admisible para mí; hace años que las actividades profesionales están inmersas en plena revolución, y que ya no existen líneas divisorias férreas como existían antes, así que salvo que seas de una titulación muy específica (ingeniero, médico…) todos tenemos derecho y el deber de formarnos y aprender, cada uno en aquello que cree le puede reportar más, o ayudar a quitar lo mejor de la vida de las personas.

No acabo de ver la línea divisoria que es tan difusa para otros, ya que en el fondo, de nuevo, estamos en manos de nuestros clientes y ellos son los mejores jueces para señalar el camino de nuestra actividad,  y contarnos claramente quien si y quien no, puede desarrollar cada profesión.

Feliz semana!!

Mi mente es la llave

La gente no puede descubrir  nuevas tierras  hasta que tenga el valor  de perder de vista  la orilla André Gide El miedo al cambi...