26 de noviembre de 2018

La Paz comienza con una sonrisa



La Paz comienza con una sonrisa
Teresa de Calcuta


A veces es difícil saber donde empieza la sonrisa, y cuando llega la Paz; si a eso sumas la actividad profesional, el cóctel puede resultar explosivo, y así lo he vivido a lo largo de ésta semana;

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He vivido con asombro una agria discusión en la que no reinó para nada la sonrisa, y viviendo un ambiente laboral, y sobre todo cuando hay errores, resulta fundamental: todos tenemos el derecho, y en muchos casos casi la obligación de equivocarnos, porque de los errores también se aprende, y siempre hay que calibrar la importancia del mismo; de acuerdo que no es igual fallar con un compañero que con tu cliente más importante, de acuerdo que no es igual equivocarte a la hora de escribir un mail que cuando ajustas un precio… de acuerdo que hay errores y errores, pero no es menos cierto que cuando tú te equivocas, ya sueles ser bastante crítico contigo mismo, que al primero al que le duele es a ti, y es imposible que no analices unas cuantas veces lo que has hecho mal para decirte que como ha sido posible…

Nada más frustrante y equivocado que hacer leña del árbol caído, ya que cuando uno se equivoca, lo que necesita es comprensión y ayuda, eso es un equipo! Y cuanto antes se asume y se tiene presente, más fácil es salir de la situación y de la manera más inteligente; hace mucho que la inteligencia emocional ha llegado a nuestras vidas, toca asumir que lo ha hecho para quedarse y para enriquecer y facilitárnosla: ¿tiene cabida pues, las malas formas o las voces altas, con un miembro de tu equipo?

 A veces, en el papel de consultor externo es tratable y solucionable, pero cuando estás como cliente en un lugar en el que ante tus ojos ocurre una situación así… La impotencia y la frustración se hace extensible,y multiplicable diría que exponencialmente!

A veces las nuevas formaciones de habilidades y competencias de responsables de equipos, deberían pasar por éste punto, que igual que muchas otras cosas, por tan obvias que las creemos, se nos olvidan.

Feliz semana,

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