¿Por qué se ha de temer a los cambios? 
Toda la vida es un cambio
H.G.Wells

Ésta semana, he tenido una cena de despedida: un amigo más que compañero ha decidido cambiar de vida: cambiar de país (no de trabajo), de puesto, de responsabilidades... 

La cena fue muy interesante, por que entre recuerdo y recuerdo de momentos compartidos, de clientes y momentos de crisis, me asombraba escucharle hablando emocionado de la nueva situación, que él está viviendo como un reto apasionante.

Me alegro enormemente por él, cómo no puede ser de otra forma, pero a medida que avanzaba la cena, yo iba asumiendo esa forma en que todos tenemos de entender la evolución de nuestras vidas; todos compartimos una vida, y dentro de ella, caben tantas formas de entender el mundo, que me sigue asombrando llegar a comprender el punto vital en que cada uno nos encontramos;  asumir cómo nos volcamos en función de nuestro momento a partir de la situación personal en que nos hayamos, gestionar los cambios en base a nuestras necesidades vitales es para mi todo un lujo.

Tener la capacidad de abstraerte del exterior para entender las formas de priorizar sin juzgar, se puede llamar coaching, mentoring, se puede llamar vivir, pero en cualquier caso, es sin duda, la forma en que transitamos nuestro camino: no el que nos toca, sino el que decidimos en muchos casos; los cambios tan odiados para algunos, son un privilegio para otros, y sentirse formar parte de la evolución, la manera que muchos entienden de grabar su nombre en la historia...

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Algunos quieren tener hijos, otros plantar un árbol, el momento vital que vive cada uno, entender y respetar a cada uno, para mi es un privilegio, pero escuchar y sobre todo respetar, la felicidad que genera en cada individuo conseguir ese cambio ansiado, saber que ayuda a mejorar la autoestima y a valorarse a si mismo, me parece el mejor regalo, poder compartirlo y vivir las evoluciones en los años, es sin duda, la experiencia más enriquecedora.

La verdad es que voy a echarle mucho de menos, y aunque la tecnología hoy en día nos permite seguir conectados, estoy deseando por supuesto que le vaya bien, y además de conocer los entresijos de su nuevo destino, me encantará saber que todas sus expectativas se cumplen, pero sobre todo, que le supone la evolución que él ahora mismo percibe.

Feliz semana,