Las fortalezas están en nuestras diferencias, 
no en nuestras similitudes”
 Stephen Covey

A veces, sólo a veces, tenemos la inmensa fortuna de "fluir" durante horas, tal vez durante días pensando en todo lo que puedes hacer por el proyecto, el tuyo, el de otro, el que sea... sin etiquetas, pero con ganas de colaborar; tal vez, eso es lo que nos ayuda a crecer, a volvernos exigentes con nuestra actividad, y por supuesto, eso es lo que nos obliga a dar lo mejor de nosotros.

A veces, hablamos de competencia, de ser mejor que la persona que tienes al lado, pero realmente, sigue siendo necesario pensar en lo mejor que tienes para ofrecer a otros...

 No se trata de ganar a otros, se trata de ganarnos a nosotros mismos, a ser mejores que todos los que rodean, y lo hacemos pensando que esa es la mejor solución, andando así una parte importante del camino, pero la de fondo, la que le da consistencia, es ser consciente de que es justamente la diversidad la que hace avanzar al equipo.

Imagen gratuita Pixabay 
De una forma u otra, es importante y todos somos únicos para conseguir la felicidad en el trabajo, tal vez, sea lo más inusual, o más bien, lo más poco habitual para conseguir la unidad en la diversidad, o la diversidad de lo único... en éste caso, el orden de factores no altera el producto, pero es evidente, que trabajar con tu igual... pero diferente, es lo único que te va a salvar, o a hacer conseguir, el objetivo común, y en ello, te va el propio... no te olvides!!! 

Por qué lo digo¿ ? pues por una interesante charla que he tenido ésta semana, (y eso que ha sido corta!) con un empresario, alguien que no sabía como enfocar la mayor de las fortunas: una diversidad en el equipo, un contraste de personas y puntos de vista que no hacen nada más que mejorar y sanear el negocio, el propio y el de todos: nos hace coopetir, y no se me ocurre nada más sano que ésto... ¿te atreves? 

Feliz semana....