Cuando tratamos de ser mejor de lo que somos, 
todo a nuestro alrededor también se vuelve mejor.
Paulo Coelho

Esta semana he tenido la inmensa fortuna (así lo siento) de hablar con un par de personas sobre cómo motivar a un equipo, a tu equipo y no morir en el intento.

Es evidente que cada organización tiene sus propias limitaciones, y sus propios puntos fuertes, pero no es menos cierto que sumar en casi todas las ocasiones, multiplica, y que si hablamos de equipo y de que esté motivado, no es una opción, es obligación sumar: o eres parte del problema o de la solución.

Hablábamos de equipos de alto rendimiento, y también si ésto resulta más fácil con un equipo maduro o con un equipo por cimentar, ¿la verdad? no creo que haya una respuesta mejor que la otra; simplemente, se trata de voluntad, y cuando tienes un equipo con ganas, da igual el tiempo que hace que lo forman.

Tal vez, el matiz está en la persona que los lidera, no tanto en el tiempo que se conocen, ya que es importante ejercer de líder, no solamente tener el título; no vamos a descubrir aquí lo que hacen, sólo ponerlo en valor, por que es uno de los trabajos más difíciles y duros que te puedes encontrar: conocer las motivaciones, casarlas con las necesidades empresariales, y no morir en el intento, se merece mucho más que un reconocimiento, se merece la admiración y el respeto más absoluto.

Volverte consciente de la responsabilidad con tu equipo, la obligación de no fallarles, o la humildad para corregir haciéndolo, es básico: saber que no siempre estarás a la altura, que también tienes derecho a equivocarte, y no desfallecer, no es apto para todos los perfiles y de ello, depende el éxito de todo el proceso que genera.

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Es evidente que un equipo más y mejor motivado, se aleja exponencialmente del conflicto, y viceversa! así que si gestionas personas, seas líder, seas jefe, seas un híbrido entre esas figuras buscando resultados, nunca dejes de perseverar y conoce a tu equipo: habrá muchas sorpresas, no todas serán buenas, pero el proceso de aprendizaje y crecimiento profesional y personal no es comparable con nada más.

¿te lo vas a perder? Empieza ya a conocer a tu equipo, a buscar su propia motivación y no dejes nunca de compartir los resultados o las dudas, para lo bueno y lo malo, sólo va a salir bien si compartes lo que está pasando, incluso tus reticencias: generarás confianza, seguridad, honestidad... ingredientes básicos para avanzar de grupo a equipo, y por tanto, primer paso para llegar al alto rendimiento.

Feliz semana!!