22 de mayo de 2017

Protocolizar la acogida

Protocolizar la acogida
lunes, mayo 22, 2017

La perfección es una pulida 
corrección de errores
Mario Benedetti


Esta semana he mantenido una charla de lo más enriquecedora con un cliente, y me ha recordado mucho de ésta frase, y por supuesto, de lo denostada que se encuentra la selección de personas; es un nicho fundamental de capacitación y desarrollo de negocio y resulta imprescindible que las personas se conozcan, sepan lo que se espera de ellas y al mismo tiempo que la organización conozca a quién invita a participar de su proyecto.

Las prisas nunca, nunca son buenas y obligar a una persona a trabajar con otra sin conocerla, es demasiado tedioso e improductivo, y en el plazo muy inmediato es un profundo error.

Básico es conocer a tu equipo, pero sobre todo, tiene que existir una buena relación y no es razonable hoy en día utilizar a las personas para conseguir tus objetivos, recuerda que son los de la organización los que importan: cuando quieres dar desarrollo y tienes talento dentro, debes aprovecharlo, valorarlo y darle alas para crecer; no puedes decidir por nadie cómo le cambiará la vida, pero tampoco debes promover un cambio no deseado.

Imagen Gratuita Pixabay
Una de las cosas más molestas hoy en día del trabajo artesano, de acompañamiento y cambio de equipos es que como siempre, igual que en casi todas las áreas, se pide ayuda cuando el barco ya está medio hundido, y el punto de comienzo es mucho más duro: en vez de hablar de mejoras, tienes que desandar un trayecto que no se tenía que haber usado y eso implica además una parte emocional que no todos estamos dispuestos para asumir, y es que, también nos equivocamos, y el orgullo suele ser  lo más complejo para trabajar buscando lo mejor en la empresa.

Trabajar la forma en que se puede desatascar una situación, a veces provoca que quien paga los platos rotos pasaba por allí casi de puntillas, de atrezzo a disposición de quién no ha sabido o querido prevenir antes que tener que lamentar, pero en cualquier caso, es la empresa quien sale perdiendo: hacerle entender a este cliente que aunque la persona seleccionada esté cualificada y no tenga problema en una recolocación inmediata, la mala imagen generada y la desconfianza permanece durante un tiempo, y no hay mayor foco de inseguridades que ese.

Evitar un mal paso, requiere una previsión también en este área, exacta e igualmente protocolizada como en las demás de la empresa: lo inevitable no tiene posibilidad de revocación, pero provocarlo,  es una de las múltiples muestras de la incapacidad humana para gestionar con criterio y objetividad: que las personas no somos matemáticas es un hecho, pero que no somos tan abstractas como para que nadie decida por nosotros, también.

Desconozco como sigue el camino con éste cliente, ya que en mi forma de trabajar la confianza y el criterio son 2 factores clave, pero como siempre ocurre, todo lo que no sale bien, al menos nos enseña, sacamos aprendizaje, en éste caso, como no hacer una selección o acogida en el puesto.

Feliz semana ;)


15 de mayo de 2017

Los planes... salen bien

Los planes... salen bien
lunes, mayo 15, 2017

Si las pasiones y los sueños no 
pudieran crear nuevos futuros, 
la vida sería un engaño.
Henry Lenormand


A veces, y sólo a veces, uno se encuentra con clientes y proyectos que le devuelven la ilusión; no díré que es fácil, y sobre todo, no diré que es habitual pero lo cierto es que son el océano azul  que necesitas para reforzar combustible y seguir adelante con tus metas.

Imagen gratuita Banco Pixabay
Esta semana me he encontrado con una de esas organizaciones con las que merece la pena trabajar, en muchos casos por lo que aprendes, incluso más de lo que aportas: ver un equipo equilibrado, con ideas claras y donde las debilidades son una puerta de entrada a la mejora y por supuesto, un ejercicio para reir en vez de machacar es gratificante; haber formado parte del proceso de construcción es un orgullo.

Al principio no podía apostar por que fuese real, o lo fuésemos a conseguir: la paciencia es una materia que no todas las organizaciones se pueden permitir, y el tiempo es menos frecuente todavía, pero en este caso con un poco de humor y un mucho de ganas se ha logrado.

El cambio es muy rápido, aunque se haga muchas veces desde la inconsciencia, ya que parece que el proceso en el que te has metido, y en la fase propia de negación y rebeldía no vaya a tener fin, pero la realidad es que es tremendamente rápido pasar esa curva del cambio y seguir adelante pero de una forma distinta, mejor.

Ha llegado el teletrabajo, las personas ya no hacen jornadas partidas, rotan los turnos, pueden conciliar… han encajadado a la perfección las necesidades de los unos y los otros para conseguir estar cómodo en el puesto, y también fuera de él: los mejores prescriptores son los propios participantes del proyecto, la gente que se gana directamente la vida de ese negocio y como no, sus familias que redundan en una mejor calidad de vida para todos.

 “Me encanta que los planes salgan bien” ;)

Feliz semana,



8 de mayo de 2017

Miedo a tener miedo

Miedo a tener miedo
lunes, mayo 08, 2017

El único error real es aquel
del que no aprendemos nada


Uno de los grandes retos de la gestión de equipos es no detectar a tiempo el talento, no saber usarlo ni dejarlo brotar; obviamente esta situación se vuelve insostenible y provoca el abandono radical de puesto de trabajo, volviendo al tópico de huir de un jefe, no del trabajo en si.

En la era que nos toca vivir, rodeados de inteligencia artificial parece absurdo renegar de la única ventaja real y útil de la que disponemos los humanos: la capacidad de pensar; provoca serios daños limitar a las personas que nos rodean, no es extraño conocer grupos de personas que trabajan bajo el amparo de una marca (empresa) pero que ninguna ligazón tienen entre si salvo la competencia por ser el “elegido” sucesor para el ascenso…

El trabajo no debería embrutecer en la era de la tecnología pero sin embargo estamos a merced de los designios de los mandos intermedios: siempre es un puesto crítico para el crecimiento y desarrollo de negocio, equipo y personas, entendiendo que si esto no se produce algo no estamos haciendo bien: carecer de empatía, de interés por el prójimo, de análisis… puede ser el mayor de los errores ya que las matemáticas, los números no mienten, son exactos, pero los humanos necesitamos más apoyo y soporte para tomar las decisiones ajustadas a la necesidad empresarial.  

En mi incorporación al mercado laboral, descubrí este talón de aquiles de las empresas, y desde entonces sigo disfrutando cada trabajo en el que puedo aportar valor para salvar estos puestos, y sobre todo, a los equipos que de ellos dependen; resulta abrumador tener miedo a pedir vacaciones, es absurdo no poder expresar en alto una opinión, innecesario e imprudente perder una buena idea por no tener relación con un superior: la horizontalidad de las organizaciones no es casual, tiene su origen en miles de pequeños ejemplos como éstos…

Todas ellas son señales inequívocas de que algo no se está haciendo bien, pero todavía queda un largo camino de reeducación, de mentoring, de disfrutar del camino juntos y no en contra.

Banco Gratuito Pixabay
¿Se puede hacer? Si ¿se debe hacer? Claro! En caso contrario, estás condenando al fracaso cualquier negocio u oportunidad de crecimiento, pero lo peor es que te estás condenando a ti al fracaso!

Es legítimo y sano mejorar, querer tener un puesto mejor, una vida más cómoda y fácil, pero si nos negamos a aprender, a gestionar, lo único que hacemos es privarnos la posibilidad de todo ello: acostumbrarnos a que el compañero no es mi enemigo sino mi aliado es básico para poder afrontar los problemas del día a día, exactamente igual que esperas de tu pareja apoyo, y no por mostrar debilidad te va a perjudicar, tampoco hacerlo con tu equipo va a hacerlo: una buena selección es clave, no ser manipulador ni obsesivo controlador es básico.


Feliz semana,