Cerebro, corazón y coraje 
los ingredientes para lograr el 
éxito en los negocios.
Gustavo Cisneros


El corazón de negocio debe estar claro y ser conocido del primer al último miembro de la organización; esta semana he trabajado con un cliente con quién he tenido que gestionar el desconocimiento tal vez por falta de tiempo o prioridades  confusas: demasiado trabajo no es bueno, y la tensión nunca ayuda a gestionar de forma correcta: el estress genera una visión a veces equivocada y mal motivada para tomar decisiones estratégicas del medio plazo, y ahí es donde se puede aportar valor con la objetividad que otorga la externalización. Ser proveedor y cliente del mercado laboral ayuda, y de que forma, a tener una visión completa del entorno en el que vivimos.

No se pueden separar personas de negocio, ni negocio de personas y la gestión correcta de ambas es básica, claro que debe ser evidente cual es la mejor o cual debe primar en cada situación.
 Conocer todos los ángulos de negocio y un equipo en el que poder delegar es básico para que el proyecto y quienes lo forman triunfen.

El estilo de negociación, de liderazgo es diferente en hombres y mujeres y obviamente determina la forma en que se desarrolla  y gestiona ya que el fin es el mismo: lo que es bueno para uno lo es para todos: facilitar, participar, crecer y sentirse escuchado es básico para generar valor, aportar negocio y desarrollarse ya que cualquier trabajo que no permite esta premisa está condenado a desaparecer.

Obviamente la robotización del mercado laboral supone una serie de interrogantes que aún no tenemos capacidad para resolver, pero que también nos abre una vía interesante en lo referido a motivación, pasión, desarrollo personal y profesional.

El tratao P2P es inevitable, a ninguno nos gusta hablar con un ordenador y cada uno de nosotros no lo sabemos todo, por eso juntos somos mejores, más fuertes y más grandes.

Presentación servicios Sandra Negreira
Si le tenemos miedo a la tecnología perdemos nosotros, ya que los trabajos mecánicos o rutinarios no deben ser nunca nuestro objetivo último, más bien todo lo contrario: cuanto más se nos libere de él, más posible será tener la mente ágil y despejada para poder desarrollarnos y cubrir aspiraciones innatas al ser humano.

La capacidad de las personas para sentir, es lo que afina la mejora y descripción de los puestos, dan sentido a las diferentes actibidades y ayudan a mejorar la experiencia cliente, por eso es imprescindible conocer cada actividad de negocio, por que si quieres liderar o gestionar tienes que saber sobre que lo estás haciendo, y por supuesto, con quién…


Feliz semana,