Serendipia es descubrir algo bueno, 
sin buscarlo.


¿Cuántas veces habremos escuchado esta frase en nuestra vida? Pues a lo largo de la trayectoria profesional, me estoy acostumbrando a tenerla como bandera, ya que es muy habitual, cada vez más, que por referencias se llegue a contratar un profesional, pero no referencias curriculares (que también) sino de alguien que te conoce, que ha trabajado contigo, y que sabe que un cliente necesita un perfil como el tuyo.

Me canso de contar en cada entrada de este blog, o allá donde voy, que emprender es un camino maravilloso, el mejor proceso de coaching que uno puede vivir, y en el que seguro sales transformado sin remedio ni reparos…

Esta semana me he encontrado respondiendo la llamada de una persona que precisamente contactó conmigo por un trabajo que hice 2 años atrás…( 2 años!!! ) y con el que el cliente compartimos además de visión y misión de negocio, muy buenos momentos.

Banco gratuito Pixabay CC0
Trabajar es fácil si el para qué es claro, y aunque personalmente no me supone ningún problema no compartir el objetivo (mi profesionalidad me lo impide) mi ética si se encuentra más cómoda cuando sucede, así que he tenido una primera reunión, y la verdad es que me ha encantado comprobar que va a ser fácil trabajar con ésta persona, y ayudar en esa gestión de cambio que tanta falta les está haciendo.

Voy a disfrutar nuevamente de la aventura, pero especialmente, estoy muy orgullosa de haber llegado a este trabajo, por la relación de confianza de ese cliente que me ha recomendado, además de doblemente responsable para que salga todo bien, me siento doblemente feliz de tener la posibilidad de hacerlo por esta vía, por un amigo de un amigo que un día me presentó a…

Yo buscaba empleo, y me encontré trabajo… bendita serendipia.


Feliz semana