La gente querrá enterarse de las políticas de una empresa
para saber si está haciendo las cosas correctamente.
Mike Clasper. Procter and Gamble


Aterrizando las emociones del III RSEncuentro que este año se celebró en Galicia, y en el que he tenido la fortuna de participar como colaborador y también como ponente, al final, y como no podía ser de otra forma lo más enriquecedor ha sido conocer distintas actividades y pensamientos, buenas prácticas repartidas a lo largo de todo el territorio, y al mismo tiempo, encontrarme con curiosidades e incoherencias como refleja la frase que acompaña esta entrada.

Evidenciamos en directo el trayecto tan largo que separa la teoría de la realidad, y como el papel lo aguanta todo para poder ofrecer una imagen distorsionada de lo que es la RSE sea en el ámbito personal o profesional, sea desde la distorsión de la diversidad funcional o la igualdad de género, la sostenibilidad o los proyectos autosuficientes, así que en definitiva, hemos hablado estos días sobre la amalgama de temas que me entusiasman al gestionarlos de manera eficaz con la estrategia de cada organización, respetando la idiosincrasia de cada una de las personas que hemos compartido esta locura sana que como bien decíamos nos nutre, nos ayuda a seguir adelante sabiendo que no somos los únicos, que no estamos locos, y que nos queda todo por hacer para evidenciar la realidad de la que somos testigos de excepción.

Gestionando la RSE, estamos gestionando nuestras propias vidas y por supuesto, dando continuidad al planeta, la formación de nuestros niños es básica para poder llevar adelante este proyecto colectivo, y al mismo tiempo, es fundamental para evidenciar que ninguna organización es una ONG, y aunque tienen nexos de unión en forma de sinergias, o simbiosis, también necesitan la RSE y la sostenibilidad del negocio.

Banco Propio, Open Space III RSEncuentro

No confundir RSE y marketing es uno de los peligros más habituales que las organizaciones grandes acusan, al entender de manera errónea el mensaje que se traslada a sus clientes potenciales, y es muy clara la reacción que tenemos como consumidor cuando nos sentimos, en cualquiera de las formas, "traicionados" por las falsas o incumplidas promesas que las empresas se empeñan en manejar con poca pericia al tener todavía poco claro, en muchos casos, que espera de ellos el consumidor, y nuevamente, iniciativas como knowcosters, consumo responsable,  se generan como respuesta a la necesidad que tenemos para ganar en coherencia, así que sólo en nuestra mano está la posibilidad de demostrar a grandes y pequeños comercios o empresas, lo que nos gusta, valoramos y esperamos de ellos como consumidores; en la medida en la que como estos días seamos capaces de mirar a la cara a Goliat, y decir alto y claro no sólo con palabras, también con hechos, lo que están haciendo mal, antes tendremos una efectiva RS.

¿utopía? tal vez, ¿difícil? puede ser, ¿imposible? estoy convencida que si esa es tu respuesta, será bueno que te separes y veas como otros lo están haciendo ya... ;)