El éxito de la empresa 
es simplemente el reflejo de la actitud, 
grado de motivación y compromiso,
de las personas que la forman...

Estos días he andado enfrascada con un proyecto sobre atención al cliente, y me ha parecido muy divertido tener la posibilidad de "debatir" con un grupo de personas que ocupan posiciones muy diferentes dentro de la organización, sobre sus visiones y misiones dentro del ente vivo que comparten.

Más allá del temario establecido (el papel lo aguanta todo) nos encontramos con un grupo, (y digo bien, no equipo) en el que cada uno tiene una visión parcelaria, y como funciona, cree que correcta más allá de cualquier roce que pueda provocar en su compañero de despacho.

Sentar a un grupo de personas a debatir en una misma sala sobre algunas de sus preocupaciones es interesante, que lo hagan sobre preocupaciones de la empresa que construyen a diario es necesario, pero sobre todo despertar la conciencia de que en esa misma sala está tu primer cliente... eso, es algo que no se puede explicar con palabras.

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Un gran problema de cualquier empresa pequeña que quiere (y debe) crecer es afrontar la gestión de cambio, y como repercute la nueva realidad en hábitos y formas de trabajo que hasta ese momento son válidas; no todas pueden continuar, algunas obligatoriamente hay que cambiarlas, y en el caso de las personas, algunas, deben dejar la organización por el bien común; es imposible mantener todos los puestos o a cada persona puesto que las habilidades que debe tener un mando controlador, no son las más necesarias para un proceso de creación de equipos: de nuevo la adaptabilidad sobre el terreno es el rasgo diferenciador y más valorado en cualquier persona en este S.XXI y sin duda, el que determina nuestro futuro laboral.

No voy a reiterarme indicando que me gusta trabajar con personas, pero desde luego, que esas mismas personas me etiqueten como terapeuta de grupo, hace que esa felicidad aumente al grado de orgullo...

No todo depende de uno, cada uno de nosotros debemos ser responsable de nuestra actitud, de nuestra forma de relacionarnos con el entorno, e igual que cuando vas a salir con amigos, pareja, familia, te aseguras de que llevas medias o calcetines del mismo color, las botas que te favorecen, o el pantalón que te da más seguridad, si eres una empresa y estás abriéndote al crecimiento, debes estar seguro que las personas que la conforman, están preparadas para dar su mejor versión dentro, sólo así vamos a estar seguros de que la atención al cliente final es la deseada.

¿ya estás trabajando el concepto de cliente interno con tu equipo?