Tu marca es lo que otras personas dicen de ti, 
cuando tu no estás en la habitación.
Jeff Bezos


Debido a una ponencia que estoy preparando, estoy visionando unos cuantos vídeos sobre experiencia cliente, sobre responsabilidad social corporativa, sobre el nuevo marketing experiencial, y eso me está acercando más a esta frase como la del creador de Amazon y al mismo tiempo, me hace reflexionar sobre lo rápido que avanza la nueva forma de entender las relaciones entre el cliente y las marcas.

Imagen gratuita Banco Pixabay
Estoy viviendo en primera persona la creación de una, estamos poniendo en marcha un proyecto muy interesante en el que soy una de las responsables de esa experiencia cliente, de como se transmite al exterior la visión de una marca, los valores, la actitud y la imagen que se quiere trasladar sobre ella, y en ese entorno hemos desarrollado estos días un taller con el afán de permitir interactuar a los participantes, y empezar a generar así unas primeras ideas que asociar y al mismo tiempo crear vínculos entre los asistentes.

Es obligado señalar que el objetivo se ha conseguido, pero encuentro en las ideas y orígenes de este proyecto alguna de las cosas que me gustaría resaltar para no dejar que nadie pierda el ánimo ni la razón , para persistir en su sueño, que al  fin y al cabo, no deja de ser el motivo para levantarse cada mañana y ser insistente en la propuesta de valor con todas las correcciones necesarias hasta validar el modelo de negocio.

1.- Debes ser capaz de generar en primera persona el reflejo de lo que buscas en tu negocio: no sólo la actitud, sino la coherencia.

2.- La consistencia en el discurso debe ser acorde con la idea, con el modelo que trasladas al exterior y que definirá la relación con los clientes, y al mismo tiempo, con los fans potenciales de tu negocio.

3.- La honestidad para ser consciente de tus puntos débiles, que sobre todo al principio, se pueden evidenciar.

4.- Hacer el mejor estudio de mercado conocido con personas reales y cercanas, hacer caso del boca oreja una vez que pones en funcionamiento y en marcha un proceso o servicio.

5.- Gestiona la retroalimentación y no te sientas ofendido como persona, sólo analiza los datos como profesional para tomar la decisión sobre avanzar y/o como hacerlo, o cuando dejar una idea para usar el aprendizaje en nuestra nueva y próxima oportunidad.


La experiencia es agotadora, pero es una oportunidad única para conocer de primera mano lo que estás haciendo bien, y lo que es mejorable, y al mismo tiempo, seguir llenando tu mochila de conocimiento y aprendizajes vitales.