¿Qué harías si descubres que acaban de darle el puesto 
que desarrollabas "de facto" a alguien que está pensando en 
dejar el proyecto? 


Así desayuné esta semana con un cliente, una persona con la que trabajo me hizo esta pregunta sin darme apenas tiempo a quitarme la chaqueta cuando nos encontramos.

La primera respuesta, antes de analizar nada más es responder que dependerá de las expectativas de los candidatos valorar los pasos a seguir desde ese punto, ¿estás de acuerdo? 

Según esta teoría, si una persona tiene un alto grado de expectativas (y resilencia, añado) podrá enfocarse en pelear y mejorar competencias para la siguiente oportunidad, pero si tienes un grado bajo de expectativas, puedes llegar a abandonar el equipo al sentirte frustrado.

Hay cosas que no puedes cambiar, pero hay cosas que está en tus manos gestionar, y en eso Pollyanna es un personaje del que puedes aprender mucho a mi modo de ver:

1.- Una persona con un alto nivel de expectativas se proponen objetivos elevados y saben que deben hacer para alcanzarlos, y ese es el mayor responsable de resultados diferentes ante capacidades intelectuales parejas.

Banco Gratuito Pixabay
2.- La esperanza, la capacidad de creer en uno mismo y salir de cualquier situación y encontrar la forma de resolver problemas, pero no de forma ingenua, sino desde la creencia de que uno tiene la voluntad y dispone de la forma de llevar a cabo sus objetivos, sean cuales sean.

3.- El optimismo, que significa tener expectativas sobre que las cosas irán bien a pesar de los contratiempos y las frustraciones, impide caer en la apatía, la desesperación o depresión frente a la adversidad: dado un nivel de inteligencia, el logro no depende tanto del talento como la capacidad de seguir adelante a pesar del fracaso.

4.- Aprendizaje y flujo, a partir de las inteligencias múltiples, se considera el flujo y los estados positivos como la capacidad de enseñar con motivación desde el interior, no desde el castigo o las promesas de recompensa.

5.- La empatia, y es que cuanto más abiertos nos encontramos a nuestros propios sentimientos, más lo estaremos a comprender los de los demás y su carencia es un problema grave ya que la raíz sobre la que se asienta toda relación, brota de ella.


En definitiva, 30mts después de haber empezado esa conversación y desarrollado estos aspectos, hemos empezado a trabajar canalizando las emociones hacia un fin más productivo, tanto en lo personal como en el conjunto del equipo, y es que así se entiende el éxito de este personaje, que sin verbalizar ni "etiquetar" estos conceptos supo generarlos desde su situación desfavorable, y conseguir encandilar a millones de personas en todo el mundo. 

En definitiva, Eleanor H.Porter fue una adelantada a su tiempo, y está hoy de máxima actualidad aunque lo veamos desde los ojos de la inocencia y la infancia, pero nada más alentador que hacerlo desde ahí para saber todo lo que en los adultos nos falta por desarrollar...

Estás a tiempo para empezar por donde mejor te parezca, o por aquella de las habilidades que tengas menos reconocida.

Feliz día!!