29 de junio de 2015

Si te gusta trabajar en soledad, este post no es para ti

Si te gusta trabajar en soledad, este post no es para ti
lunes, junio 29, 2015

El trabajo en equipo se convertirá en 
el método de investigación científica.
John Desmond Bernal


Mi primera experiencia laboral "seria", de la que yo tengo conocimiento y reconocimiento estuvo vinculada desde el momento cero a personas: jefes, compañeros, un equipo dependiente... y desde el primer momento intenté volcar en ellos toda mi pasión, mi energía, mis ganas y mi agilidad para enfrentarme a situaciones desconocidas.

Todo ello lo hacía en manifiesta concomitancia con mi entorno, esa era la única fórmula para que mis objetivos y mis números siempre fuesen los suficientes; otros compañeros tenían mejores resultados que yo, otros no llegaban a lo marcado, pero en cualquier caso, el entusiasmo de mi equipo era siempre el más alto y esto está íntimamente relacionado con la forma de entender cualquier tipo de relación humana.

Imagen Banco Gratuito Pixabay
No voy a resumir aquí mi biografía laboral, pero me reconforta haberme encontrado la semana pasada, con un cliente que concibe el mundo según la perspectiva que hace tantos años defiendo, en un sector tan tradicionalmente jerárquico como el de fuerzas de venta: la necesidad de objetivos comunes, además de los pequeños guiños al buen trabajo es más que deseable una necesidad, y la única manera de asegurar el cumplimiento de objetivos; entrar en la polémica de si las personas se motivan solas  o cuando llegan a su actividad laboral creo que no tiene mucho sentido, no obstante es cierto completamente que lo importante es no desmotivar a nadie, con eso, en el 90% de los casos es más que suficiente para que un equipo funcione.

El conocimiento que no se comparte se pierde, y la capacidad de escucha y de seducción con tu equipo no tiene límite: necesitas que las personas que trabajan contigo deseen tenerte cerca, tienes que ser una fuente de inspiración y no matar el alma y las ganas de ninguno de ellos: es una obligación para cualquier gerente o responsable de equipo además de conseguir que los objetivos se cumplan.


El trabajo debe salir y tiene que hacerlo de manera profesional y seria, eso es obvio y no se cuestiona, pero la forma en que las personas le dan forma es lo que va a relanzar empresas y proyectos, y cualquiera que no sea capaz de hacerlo, de impregnarse del sentimiento colectivo abandonado el yo por el nosotros para beneficio común, se verá excluido de una realidad que ya vivimos y en la que no todos son capaces de encontrar espacio.

Mis razones para defender el equipo las tengo claras desde hace muchos años, y podría enumerarlas con fluidez pero creo que es mucho más interesante que tú encuentres las tuyas y si no las tienes, busques ayuda! 

El presente que no el futuro, es común y compartido...

22 de junio de 2015

y mañana...¿qué? 3 razones para levantarse a diario

y mañana...¿qué? 3 razones para levantarse a diario
lunes, junio 22, 2015


La diferencia entre donde estuviste ayer, 
y donde vas a estar mañana, 
es lo que pienses, digas y hagas
hoy 


 A veces, y sólo a veces, te encuentras con un cliente, con un proveedor o partner que simplemente te sorprende por las reacciones cuando te piden un presupuesto, cuando te contratan un servicio... o cuando te dejan pensar durante semanas que trabajaréis juntos y ese día nunca llega.

La semana pasada estuve con uno de esos clientes que llevo tiempo esperando, con ganas de hacer cosas con y para él, ya que tengo claro el concepto y visualizo perfectamente lo que necesita dentro de su organización en la actualidad.

Los tiempos han cambiado,si, y también lo han hecho las necesidades de todos nosotros, y nuestra manera de comunicación así que me llevé una alegría cuando pude reafirmar in situ la importancia de las personas, de las visitas físicas en medio de tanta tecnología y tantos cambios; la empatía, la escucha activa, la asertividad, en vez de suponer un problema están cada vez más de moda, son más necesarias para poder mantenerse como valor añadido más allá de la profesionalidad que se nos supone.

Además de ser una de estas reuniones muy provechosa, me quedé con la sensación de que esta sería la buena, esta vez sí iba al fin a conseguir ese cliente que a veces, acaba convirtiéndose en un dolor personal, en un reto que necesitas mantener vivo y cumplir como persona, para poder estar a gusto con tu trabajo, es el reto que te mantiene...

Hace unos días le llamé, con la intención de confirmar la aceptación de servicio, y... y no, esta vez tampoco fue la buena!! sigo esperando, me ha dicho que pronto (esto es nuevo, eh?) y que le ha gustado mucho lo presentado, así que al día siguiente cuando me levanté... necesité razones, necesité motivaciones para seguir adelante y no rendirme!! ¿conclusiones?

1.- Tengo derecho a tener días "imperfectos", en el que las cosas no salgan como queremos, pero que existen, y de los que podemos aprender a practicar nuestra tolerancia a la frustración.

Banco gratuito Pixabay
2.- Tengo derecho a tener sueños, y objetivos, según quiera ponerle o no plazos, y especialmente, a tener la capacidad de imaginar, de vivir y de ser consciente de que cada día que nos levantamos todo puede ser una sorpresa que estamos obligados a disfrutar.

3.- Tengo derecho a evolucionar como persona y profesional, así que es posible que muy pronto, antes incluso que mi cliente, sea yo quién se canse de esperar... y decida no volver a levantar el teléfono o visitarle para intentar trabajar con él...

Si consigo que ese día llegue, no se me ocurrirá mejor forma de motivar y darme razones para seguir levantándome a diario: poder cumplir sueños (a veces) o dejar los actuales para construir otros...

¿te animas? ;)

15 de junio de 2015

5 motivos para la mejor estrategia: apostar por personas

5 motivos para la mejor estrategia: apostar por personas
lunes, junio 15, 2015


Las grandes personas, que son las buenas, 
son ante todo pródigas (...)
Hay que reir y llorar, amar, trabajar, gozar y sufrir;
en fin, vibrar todo lo que se pueda y en todos los sentidos
¿no consiste en esto lo verdaderamente humano?
Gustave Flaubert 

Esta semana tuve una reunión con un empresario al hilo de un trabajo que estamos llevando a cabo dentro de su empresa, y me resultó curioso a la vez que gratificante "derivar" el foco hacia el equipo humano, metidos como estamos todos en la escena diaria de productividad, ratios, KPI´s... 

Tras años trabajando por cuenta ajena en la empresa privada, algo de todos esos datos sé, pero también tengo claro que de unos años a esta parte, y sin que suene banal ni estúpido, el KPI más exacto y fiable que existe en cualquier organización es la motivación/ilusión/compromiso de las personas que la forman.

La eterna pregunta, la duda (hasta ahora) que siempre llega, es si se puede medir el compromiso, si las personas son tan importantes, viviendo como lo hacemos de un contexto de máquinas y tecnología como motor de nuestra vida; dejé que esta persona siguiese hablando, para al final de la conversación recapitular con él y poner en valor nuestra conversación, que en resumen manifiesta 5 puntos que confirman lo indicado al inicio: 

1.- Bajo índice de rotación, y lo digo no ahora que el mercado está contraído sino desde antes de que empezase todo este cambio de modelo: que las personas quieran estar (no que lo hagan por calentar un sillón) es un síntoma de que van a luchar con todos sus recursos para que su futuro laboral se mantenga.

2.- La mejora de competencias laborales individual se traduce en una mejora colectiva que redunda en la excelencia de actividad empresarial.

3.- El empoderamiento personal constata un desarrollo de habilidades y capacidades que redunda en el entorno que lo disfruta y se lo puede permitir.

4.- El mejor prescriptor de bien y/o servicio,  es una persona contenta y nadie puede serlo más, o resultar más confiable que una persona vinculada a la actividad.

5.- Las máquinas siguen estando bajo control humano, y éstas siguen siendo el latido de la tecnología, por tanto, tener personas válidas y competentes contigo ponen la nube, a tus pies...

Gioconda de la Domus 
Hace años, varios, los suficientes... se abrió en Coruña un museo interactivo dedicado al ser humano, y se conoce bajo el nombre de Domus; podría señalarte que el edificio, el conjunto es obra de personas, y que unidas han sido capaces de...

Podría, pero no lo haré por que lo que realmente forma parte de mi, y de este post, es que hay un cuadro en la entrada del edificio que da la bienvenida a cualquier visitante que llega con la sonrisa de La Gioconda, y ese retrato está formado por más de 10.000 personas, que sin conocernos de nada, prestamos nuestro retrato para la inmortalidad... nos unimos sin saberlo, para dar forma a la obra más reconocida de la historia, y que otros tantos siglos nos contemplen desde donde quiera que nosotros vayamos.

No le he contado a mi cliente esta pequeña hazaña de mi biografía personal, ya que las razones técnicas se antojaron suficientes para iniciar un proceso de trabajo en un ecosistema complejo, pero me alegra saber que en caso de ser necesario, siempre hay recursos a los que acudir... ;) 



8 de junio de 2015

Una llamada a la acción: Gestión de Cambio

Una llamada a la acción: Gestión de Cambio
lunes, junio 08, 2015


Creer para crear, 
crear para crecer.
@alexdurana


Esta semana he impartido una charla sobre gestión de cambio: las implicaciones, motivaciones y necesidades.

Me he sentido cómoda haciéndola, y dando a conocer la evidencia que hoy en día supone un hecho automático que ocurre por el mero hecho de existir como empresa o como profesional liberal.

Hace años que la discusión giraba en torno a la externalización de servicios como un objeto de usar y tirar, y aún recuerdo que algún director de RRHH al hablar sobre ello me preguntaba irónicamente si lo que buscaba era echarlo: contratar mis servicios, entendía que provocaría eso, su despido automático.

Imagen libre: Banco Pixabay
En el debate posterior generado, que es cuando realmente llegan las conversaciones interesantes y de tú a tú, comentaba con un par de asistentes la diferenciación tan clara que supone hoy en día para muchas organizaciones dedicarse en cuerpo y alma a su negocio, dejando en manos de profesionales todo aquello que les pueda distraer, por que eso, también ayuda a definir tus objetivos, y al mismo tiempo a mejorar tu productividad como organización, y eso, es gestión de cambio también...

Hay muchas conexiones, e inter-relaciones que han dejado de tener una denominación exacta ni una función a priori reconocida, pero sin embargo, muy necesaria; una nueva vuelta de tuerca en el mercado actual son las sinergias que pasan de un mero nombre a la acción, reuniones a través de personas que de inicio sólo tienen un nexo en común, y que acaban ramificando, volviéndose grandes y con raíces muy asentadas que les permite moverse con mayor agilidad y soltura en entornos vetados o impensables para una única persona.

Aprender a conocer, a trabajar y gestionar emociones con desconocidos no es sencillo, pero si ya sabemos hacerlo a través de las visitas al cliente tradicional, ¿por qué iba a asustarnos hacerlo a través de las nuevas interacciones? 

En todos los casos la gestión de cambio empieza por uno mismo, y no por los demás, así que hablar sobre motivaciones, implicaciones y necesidades... es fácil, no? 

Una de las cosas más difícil de asumir para cualquier empresario o gestor de organización es implicarse en dicho cambio, y es lo básico para que funcione y el proceso tenga éxito...

Acostumbrados a un sistema de ordeno y mando, de gestión sin las emociones, es muy complejo para el cerebro volverse experto en neuromarketing que es la tendencia predominante, y al mismo tiempo, hacerse a la idea de que dar la palabra a quienes te rodean, no supone una pérdida de poder ni de respeto.

Conjugar todos esos elementos son los que empoderan a los equipos, pero al mismo tiempo, es la espada de damocles con la que una parte de la dirección aún tiene que trabajar para superar la incertidumbre de los tiempos en que vivimos.

¿casos de éxito en la sala? ;)


1 de junio de 2015

Visitad, visitad malditos

Visitad, visitad malditos
lunes, junio 01, 2015


Antes vender era una técnica, 
hoy es una ciencia.
Jürgen Klaric


Hace unos días hablaba con un cliente, y cuando íbamos a tomar un café después de cerrar la previsión de trabajo para este verano, reflexionamos sobre como y cuando nos conocimos...

No voy a trasladar por razones obvias el contenido de esa charla pero si rescato algunas de las reflexiones que me sorprendieron a modo resumen:

*Las redes sociales han cambiado la forma de preparar las visitas, y es que nadie es hoy capaz de recibir a un potencial proveedor, cliente, partner, sin haber hecho una visita a su muro de Facebook, o valorado su timelime en twitter.
Banco Imagen Gratuitas: Pixabay

*La nueva comunicación, exige una nueva forma de relacionarte con el cliente,  de manera inteligente y con mucha menos capacidad de apelar al coste económico sino a la parte emocional.

*Los valores, la responsabilidad social está en auge, el medio ambiente nos importa y cada vez más recogemos el guante de la sostenibilidad.

*La desinformación a la que hoy nos exponemos, se refleja directamente en la sobre exposición a la información que disponemos: tener más, no significa mejor. 

*La baja eficiencia de las visitas a "puerta fría" ya que nuestro tiempo se ha convertido en un bien imprescindible, una nueva forma de tiranía que debemos controlar y sobre la cual nos gusta tener poder; no esperamos que nadie "nos enamore" en la primera visita, sobre todo cuando no nos conoce y simplemente pasaba por allí...

Recordaba con él todas esas visitas que a lo largo de los años he ido haciendo, y con que sorpresa he ido observando estos cambios, incluso en la forma en que los filtros (secretaria/-o, compañero de departamento...) ha variado también la estética, la palabra con la que te frena, para cuidar de una forma clara su propia imagen corporativa.

No puedo estar más de acuerdo con la frase inicial, sólo que de momento, pertenece a las ciencias sociales debido a su falta de exactitud o de axiomas validos universales de los que partir para conseguir acuerdos o al menos, no discrepancias al respecto.