El trabajo en equipo se convertirá en 
el método de investigación científica.
John Desmond Bernal


Mi primera experiencia laboral "seria", de la que yo tengo conocimiento y reconocimiento estuvo vinculada desde el momento cero a personas: jefes, compañeros, un equipo dependiente... y desde el primer momento intenté volcar en ellos toda mi pasión, mi energía, mis ganas y mi agilidad para enfrentarme a situaciones desconocidas.

Todo ello lo hacía en manifiesta concomitancia con mi entorno, esa era la única fórmula para que mis objetivos y mis números siempre fuesen los suficientes; otros compañeros tenían mejores resultados que yo, otros no llegaban a lo marcado, pero en cualquier caso, el entusiasmo de mi equipo era siempre el más alto y esto está íntimamente relacionado con la forma de entender cualquier tipo de relación humana.

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No voy a resumir aquí mi biografía laboral, pero me reconforta haberme encontrado la semana pasada, con un cliente que concibe el mundo según la perspectiva que hace tantos años defiendo, en un sector tan tradicionalmente jerárquico como el de fuerzas de venta: la necesidad de objetivos comunes, además de los pequeños guiños al buen trabajo es más que deseable una necesidad, y la única manera de asegurar el cumplimiento de objetivos; entrar en la polémica de si las personas se motivan solas  o cuando llegan a su actividad laboral creo que no tiene mucho sentido, no obstante es cierto completamente que lo importante es no desmotivar a nadie, con eso, en el 90% de los casos es más que suficiente para que un equipo funcione.

El conocimiento que no se comparte se pierde, y la capacidad de escucha y de seducción con tu equipo no tiene límite: necesitas que las personas que trabajan contigo deseen tenerte cerca, tienes que ser una fuente de inspiración y no matar el alma y las ganas de ninguno de ellos: es una obligación para cualquier gerente o responsable de equipo además de conseguir que los objetivos se cumplan.


El trabajo debe salir y tiene que hacerlo de manera profesional y seria, eso es obvio y no se cuestiona, pero la forma en que las personas le dan forma es lo que va a relanzar empresas y proyectos, y cualquiera que no sea capaz de hacerlo, de impregnarse del sentimiento colectivo abandonado el yo por el nosotros para beneficio común, se verá excluido de una realidad que ya vivimos y en la que no todos son capaces de encontrar espacio.

Mis razones para defender el equipo las tengo claras desde hace muchos años, y podría enumerarlas con fluidez pero creo que es mucho más interesante que tú encuentres las tuyas y si no las tienes, busques ayuda! 

El presente que no el futuro, es común y compartido...