Quien no ama su trabajo,
aunque trabaje todo el día es un desocupado.
Facundo Cabral


Últimente, tengo la tendencia a "entrelazar" post del blog con charlas, momentos o situaciones que percibo en mi vida diaria, y este caso no podía ser una excepción, ya que recientemente una amiga me confirmó que debaja su trabajo.

Viví con ella hace un año el momento de la contratación, como la localizaron a través de una red social, la entrevista, un proyecto interesante... y el inicio de un proceso ilusionante del que hoy se apea. ¿qué ha cambiado en este año? 

La actividad laboral nos marca constantemente el camino de la innovación; clientes, empresas, proveedores, trabajadores...todos anhelamos la innovación, la sabemos imprescindible en nuestros negocios o en nuestra propuesta de valor como actividad fundamental en si, pero realmente, ¿sabemos lo que es ser innovador?¿qué es innovar? 

Realmente innovar se asocia con "dar el salto" desde una idea hacia una realidad: volver tangible algo que es inmaterial, un salto hacia resultados para el que no todos estamos preparados por muy creativos que seamos.

El mundo está lleno de buenas ideas, pero lo difícil es hacerlas constatables... su concreción es donde radica la genialidad, e innovar es hacer, por lo que se vincula en muchos casos con la actividad empresarial y se deja la creatividad para la esfera de lo personal.

Hay ejemplos claros de océanos azules basados precisamente en la premisa de tangibilizar lo etéreo, volver cercano lo abstracto, y dar el salto cualitativo hacia la calidad en la propuesta de valor diferenciada de todo el entorno cambiante y volátil, lleno de resultados mediocres por no hacer el trabajo de análisis, de pensamiento y reflexión necesarios.

Hay 4 palancas que afianzan este análisis de pensamiento, esta reflexión que puede conseguir volver tu cuota de mercado en un océano azul, sin con ello querer decir que todo lo que se analiza pasa el filtro del mercado; cada día la exigencia del cliente es más alta, y necesita cubrir unas necesidades que a veces, ni siquiera están planteadas cuando tú estás desarrollando tu idea, pero sirven como punto de partida:

1.- Target, es básico saber a qué segmento te enfocas: mujer, hombre, mediana edad, niños, envejecimiento activo, agricultura ecológica y en este punto el mapa de empatía sin duda puede despejar muchas de tus dudas, y clarificar actuaciones.

MorgueFile: Free Photos
2.-Política de Innovación, potenciar el trabajo multiétnico e interdisciplinario, generar alianzas o charlas con personas a priori lejanas a tus opiniones o gustos, puede forjar un resultado inusitado para tus logros y objetivos: la fusión no es un elemento que se deba rechazar ni obviar llegados a este punto y es el mejor proceso de creatividad que puedes desarrollar, un potente arma para innovar.

3.- Crecimiento Sostenido, gestiona cada logro, cada bien o servicio como una marca especial, reconocible, con su planificación, alianzas, merchandising asociado y reconocible, y no olvides revertir una parte de los beneficios en los siguientes productos o servicios que vayas a lanzar al mercado.

4.- Gestión del talento, no necesitas ser el más grande, pero si el mejor, y eso se consigue volviendo el foco sobre tu actividad, esto atrae de manera natural que no espontánea, el talento, y con ello se consigue que el ADN de la actividad quede impregnado por una serie de interrelaciones de intereses que garantizan las sinergias y por tanto, garantiza la creatividad.

Hoy en día existen todavía muchas empresas que no están preparadas (las personas que la forman no lo están) para dar este salto, para ser creativas y por tanto innovadoras, y donde se sigue pensando que "a mi que no me caiga ese marrón" es la mejor manera de conseguir resultados, pero... resultados ¿para quién? 

Hasta hace bien poco, el trabajo ha sido percibido como un sacrificio, algo que se hace para ganar dinero, pero que no llena en absoluto tu alma ni tu mente en muchos casos: normas poco claras, relaciones interpersonales complejas y un sin fin de variables que pueden acabar volviendo el ambiente hostil.

Cualquier organización, (y recuerda que todos, de una u otra forma estamos vinculados con muchas a lo largo del día), debería ser un compendio de 3 elementos: rentabilidad económica, felicidad de sus colaboradores y responsabilidad social, lo que me lleva a pensar que cada vez más, en el S.XXI la vida laboral se orienta sin remedio hacia alguna de las pautas que reflejo a continuación: 

  • Trabajo como desarrollo personal, trabajar se convierte en un aliado si tienes una actitud constante de aprendizaje, ser capaz de ligarlo con nuestras pasiones personales, con un proyecto vital que nos apasione profundamente.   
  •  Trabajos creativos y rutinarios, ambos perfiles son necesarios dentro de la organización para que esta pueda avanzar, y con ello diferenciar el capital humano que tenemos dentro de las organizaciones y en que grupo queremos, o podemos estar: seguir las pautas está bien, es necesario, siempre y cuando no dejemos de ser críticos para generar mejora constante.
  • Sistemas inteligentes de participación, que permitan a las personas sentir que pueden influir en el funcionamiento empresarial: acuerdos, desacuerdos, mejora continua en definitiva.
Posiblemente los límites del emprendimiento también acaben de romperse respecto al trabajo por cuenta ajena, al tener la organización que asumir la figura del emprendedor dentro si quiere seguir en el mercado, y es que hay personas que tienen un alto grado de creatividad que necesitan una idea original que den sentido a su proyecto, que a la vez puedan ser críticos para ayudar a generar evolución en la organización.

La generación que llega, viene apostando claramente por un trabajo divertido, que les nutra a nivel personal, y dime... ¿cuántos trabajos divertidos has tenido tú? ¿lo es tu trabajo actual? ¿estás en él por placer o por deber? ¿qué te gustaría hacer o podrías hacer para cambiarlo? 

De nuevo, el #pensamientolateral me ha ganado la batalla... :)