Nunca pienso en el futuro; 
llega enseguida
Albert Einstein

De nuevo, a través de una de las jornadas recientes a las que he tenido que asistir para hacer networking y vivir otra experiencia de trabajo en red, también para conocer las tendencias en el sector en el que me muevo, me he encontrado con algunas reflexiones que me han parecido muy interesantes, por el número de veces y de voces de los 20 a los 80 años que lo han repetido: si hay algo importante en nuestro destino, es buscar el propio camino: nuestra forma particular de entender el futuro, la vida y como generar soluciones o alternativas para desarrollar todas nuestras habilidades y demostrar cuales son nuestras capacidades.

Somos únicos y por tanto, tenemos la posibilidad de expresar cosas especiales,sacar a relucir lo que nadie más ve, lo verdaderamente auténtico... para nosotros.

Aunque pueda no parecerlo, cada vez más las organizaciones buscan personas genuinas, capaces de aportar y marcar la diferencia: hay que ser valiente, y entender que es el precio por formar parte de la empresa del futuro; no hay miedo, tiene un trato fácil y está deseosa de expresar su punto de vista: no tiene nada que ver con ser autónomo o asalariado, sólo con buscar el camino propio, trazar un plan de acción y escuchar a los demás siendo fieles al rumbo marcado inicialmente.

Existen ciertas sugerencias para transitar con el camino del desarrollo profesional personal, como son:
  • Trabajar de forma inteligente el conocimiento y la información: no hay que acumular por acumular.
  • Progresar en el autoconocimiento de una manera seria: crítico con uno mismo.
  • Aceptar la opinión de los demás: aceptar emocionalmente las opiniones de los demás, en positivo y negativo.
  • Aceptar la diversidad: las cosas no tienen que ser sencillas, y pueden obedecer a un número amplio de causas.
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Además de esto, se debe desafiar al poder establecido, pero de forma muy inteligente puesto que siguen existiendo jefes que creen tener más razón en función del cargo, o falta de tiempo para el diálogo con sus colaboradores; cualquier reacción en caliente, cualquier desafío planteado con determinada chulería puede acabar mal, especialmente para el incauto que lo hace, pero no se debe renunciar a la actitud crítica y buscar la posición propia sin enfrentamientos para conseguir el interés deseado.

Vivimos en una sociedad cada vez más conectada, y todavía me siento un poco extraña hablando de todo esto y manteniendo este tipo de opiniones ya que creía que estaban superadas, pero no, todavía es un modelo por superar puesto que siguen existiendo empresarios que opinan que "por rodearse de un buen equipo"(sea éste el que sea, y sin importar si ese equipo es empático, coherente, responsable y ético) lo tienen todo hecho, cuando nada es más lejano a esa realidad: es verdad que el equipo es imprescindible, necesario y fuente de todo bienestar para el éxito, pero por bueno que sea, el que no se preocupa por el bienestar emocional del equipo, tiene los días contados ya que una característica del trabajo en red es tener una ventana privilegiada para acceder a información, conocer el talento que se mueve en otras dimensiones, novedades... 

No estar supone un precio demasiado alto, tanto, que no es permisible para un profesional en la actualidad.

Y tú, ¿en qué grupo estás?