Yo tengo lo que Ud. no puede, y Ud. hace lo que yo no puedo.
Juntos podemos hacer grandes cosas
Madre Teresa de Calcuta

Si hablamos de talento, indudablemente debemos hablar de un proceso que dura toda la vida: al nacer tenemos uno, o varios! pero es necesario que lo desarrollemos, o sino, se apagará, puede ocultarse, destruirse hasta ser un vago recuerdo...

Hoy en día se usa mucho, se tira de talento tal vez por la necesidad, por la información que se tiene de los genios que nos rodean, por el deseo o la inquietud de encontrar nuevas respuestas, pero es necesario tener una autoestima que le permita lucirse, que le acompañe y no flaquee ante la duda o los momentos de incertidumbre: que como las meigas, "haberlos haylos"

Ya comenté hace unos días que las organizaciones, los ecosistemas complejos actuales buscan cada vez más, no a los empleados más inteligentes, sino compañeros de camino, de proyectos que sean brillantes  con algún talento necesario para el bien del equipo que lleve a cabo el proyecto, que consiga los resultados necesarios, y con esto enlaza otro concepto cada vez más importante: los que nos rodean son muy importantes para el propio talento, y es que la motivación interna se desarrolla entre otras cosas, de la motivación de los que nos rodean; de ellas depende en buena medida cómo hagamos aflorar nuestro talento, y a la vez, depende el éxito común del entorno. 

La relación que se establece es sumamente importante, ya que  debes poner en el esfuerzo un mucho de ti, todo lo que puedas, a veces se hace necesario ponerse en juego a uno mismo para sacar brillo a los demás talentos, y puede ser un arma de doble filo si está mal entendido, ya que se puede temer suicidar los talentos propios en beneficio del entorno.

Banco Flick Licencia CC Autor: Nicolas Nova
El ideal, la visión general sería mucho más enriquecedora si todos lo pusiésemos en práctica, pero es difícil puesto que vivimos un momento en el que una parte de la sociedad se aprovecha impunemente de los talentos de otros, así que...¿por qué no empezar por los que tenemos más cerca? de nuevo, busquemos nuestra área de confort, nuestro entorno seguro y fiable para empezar a aplicar este principio de cooperación y analizar resultados en un margen de tiempo razonable: ¿merece la pena? ¿Qué has aprendido? ¿qué personas de tu entorno no lo aplicaban por desconocimiento o cuáles de ellas no están preparadas para entender que la era del conocimiento premia a todo aquel que es capaz de ser generoso y talentoso? 

Para ellos el camino es más largo, para los demás... bienvenidos al mundo en que la humildad, el liderazgo y la seguridad nos hace brillar de manera individual y colectiva, sin competencia, íntimamente necesitados y diferenciables para tranquilidad de todos.

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