El primer paso de la ignorancia, 
es presumir de saber.
Baltasar Gracián

Hace unos meses que estoy inmersa en un trabajo para un cliente "especial": lo es para mi, ya que hablamos de un Call Center en el que estoy aprendiendo mucho sobre un sector con el que nunca había tenido relación directa.

De pronto, las cifras marean, las plataformas, la competencia, como hasta el mínimo detalle se estudia y planifica cada una de las estrategias y líneas de trabajo... es asombroso!! 

También sigo aprendiendo mucho de como debe o no, ser la dirección comercial y de gestión de un grupo de personas al que aprendo a valorar y respetar por momentos cada día, pero como siempre al cual no puedo dejar de analizar para tomar como referencia el ideal, o en qué todavía tiene un largo camino que avanzar si desean "actualizar" el negocio y la forma de llegar a su cliente.

He dedicado varios artículos ya a motivar (intentarlo al menos) para aceptar y disfrutar con el cambio, a generar nuevas posibilidades en vez de anclarse en lo negativo: cada empresa, cada persona cambia; lo hace la tecnología, los gustos de la gente, sus necesidades y eso nos "obliga" a trabajar con nuevas realidades diariamente, y la resistencia ante la evidencia sólo nos perjudica a nosotros, para regocijo de nuestra competencia, pero además de eso es necesario tener en cuenta que cuanto mejoremos la habilidad para trabajar con clientes, proveedores y con los compañeros más fácil será trabajar de manera creativa, disfrutando y generando mejora constante en la actividad: no hablo de quimeras, hablo de un objetivo común y concreto para mejorar las relaciones laborales dentro y fuera de la organización, como comunidad.

Photo Free: MorgueFile
El estilo de dirección jerárquico, DEBE quedar atrás, y esto implica darle a cada uno de los trabajadores una responsabilidad y libertad de cumplir con su actividad de una forma personal, de una manera individual y no intervencionista que implica asumir una dirección de abajo hacia arriba, esto es, ascendente, que no impide la existencia de un responsable del largo plazo de la empresa, del plan de negocio y los pasos en el corto que acarrea su realización.

En los años que llevo reclutando personas y desarrollando labores de selección, no me he encontrado con malas personas en busca de oportunidades laborales, en muchos casos si he detectado incompetencia buscando ser gestionada, y al mismo tiempo, aprendiendo en su proceso vital, pero no malas personas como tal, así que cuando tienes un equipo "en las trincheras", es igual de importante que conozcas su actividad como que ellos tengan la potestad para hablar contigo y poder indicarte la forma en que su trabajo puede ganar en efectividad al desarrollarse.

De nuevo el respeto es básico, y asumir la responsabilidad y capacidades de los que te acompañan en el camino una obligación más que una oportunidad; puede haber excepciones pero es básico trabajar en algo que te gusta para que tengan sentido los desafíos: respeta y serás respetado, reta, desafía y las personas estarán a la altura de lo solicitado.

Simplificando podemos generar 3 perfiles profesionales: 
                 
* Directores: con gusto por las personas y trato con ellas, gestión pulcra ("un sitio para cada cosa, cada cosa en su sitio" parece ser su lema), y estable en las relaciones, cuanto más, mejor. 

* Técnicos: les gusta realizar un trabajo detallado, manual, minucioso, tienen sentido del logro al terminar un proyecto.
       
* Emprendedores: aquellos que no se sienten felices trabajando para nadie que no sea él mismo, o bien, que no le ofrezca un proyecto lo suficientemente creativo por desarrollar.

J.Édgar Hoover: Primer Director del FBI, controvertido por el poder y archivos acumulados, socio incómodo para los presidentes con los que convivió