No temas al fracaso, 
que no te hará más débil, 
sino más fuerte.
Abraham Lincoln


Es importante que tengas presente si estás pensando en trabajar por tu cuenta, que debes ser una persona competente para hacerlo, también creativa, y estos sin duda son conceptos muy interesantes para poner a prueba tu capacidad de flexibilidad y adaptación, ya que existen formas establecidas y rígidas de hacer las cosas que se basan exclusivamente en la forma en que las personas se acomodan a hacerlas; en muchos casos es más sencillo que buscar la competencia, y eso es algo que no sueles descubrir cuando trabajas para otro, aunque llegas a intuirlo de forma continua.

Foto libre, archivo MorgueFile
La competencia y la creatividad son recompensas en si mismas, y el cambio, un desafío bienvenido y estimulante frecuentemente para las personas que deciden asumirlo como ingrediente específico de su vida.

Unos llegamos por iniciativa propia, y otros se ven abocados a ese descubrimiento el día que sienten que los círculos de incompetencia en la organización le han excluido; cada persona que se vuelve consciente de que ha sido aislada por el grupo "de poder" que le rodea toma la decisión de vivir aislado, cambiar de trabajo en busca de un jefe que aprecie su talento, o bien, del autoempleo como opción de supervivencia para dar rienda suelta a su capacidad.

No todos los directivos están preparados para asumir que los miembros del equipo mejorarán si el líder mejora, y que es imprescindible liderar como a uno le gustaría ser liderado: nadie dice que sea fácil, pero en cualquier caso, imprescindible para los buenos resultados conjuntos del equipo.

A veces toca aceptar que la vida y el trabajo nunca son perfectos, que hay momentos y lugares en que debemos confirmarnos con menos para en el largo plazo, ganar más: mantener la serenidad, que tu energía y y tiempo sea un aliado para aprovechar las sinergias y las fortalezas que has descubierto en ti: céntrate en tus logros, siéntete orgulloso de tus logros, independiente del ambiente que te rodee, aprovecha y disfruta de tu contribución a los esfuerzos globales del equipo, sea del tamaño que sea.

Debes tener la serenidad necesaria para aceptar que no podemos cambiar, y la sabiduría necesaria para discernir la diferencia.