¿Qué hubieras querido que 
te dijeran de pequeño? 
Rafael Grasa

Hace ya un par de meses que trabajo con un grupo de personas entre 16 y 42 años que lo único que tienen en común es que no tienen la ESO; llegaron a mi o yo a ellos (no lo sé) a través de un Certificado de Profesionalidad, y llevo un mes y medio enfocando como escribir este post donde pueda mantener el hilo conductor de mi blog y al mismo tiempo, compartir con todos vosotros una realidad que muchos ya conocíamos y otros, descubren de una manera ciertamente forzada.

Me resulta imposible plasmar aquí todo lo que ellos me están enseñando, y demasiado simple contar lo que aprenden de mi, ya que no olvidemos que cualquier formación de este nivel requiere únicamente manejar conceptos básicos, todos ellos en cualquier libro fácilmente legible y comprensible, pero yo estoy aprendiendo de ellos muchos intangibles, tantos que a veces, me cuesta racionalizarlos todos.

A priori un grupo de 15 personas denominado "conflictivo" (violencia de género, maltrato, familias desestructuradas, ni-ni´s... todo ello aderezado con 3 personas con síndrome de down y 2 personas con una minusvalía de otro tipo reconocida) está consiguiendo no sólo interiorizar los conceptos asignados a la formación cada uno a su ritmo, pero todos a una en cuanto a compañerismo y tolerancia con el más lento; nunca una palabra más alta que otra por tener que esperar al que no ha entendido, jamás un comentario despectivo si alguien pide que se repita hasta 4 veces la misma cosa, y ese es precisamente el plus que yo me llevo.

cc Banco Flicker
Es complejo plasmar aquí cómo me he visto condicionada a aplicar con ellos muchas de las tácticas con las que habitualmente utilizo al gestionar equipos profesionales, y como se trabaja la gestión del equipo como base para que en su caso, aprendan y la motivación no decaiga.

Verlos subir a Facebook comentarios y agradecimientos sobre mi labor, cuando no son siquiera conscientes de cual está siendo, me hace sentir especialmente orgullosa, y sólo espero que dentro de unos años, cuando tengan la perspectiva para ver desde la objetividad todo lo que estamos viviendo juntos, sean capaces de seguir la onda expansiva en la medida que a cada uno le corresponda.

En definitiva, ¿qué me toca enseñarles que no está escrito en ningún manual? 

*Afirmación, autoaprecio: Han interiorizado el concepto de que no sirven para nada,  y de pronto se reconocen consiguiendo logros que ni imaginaban.
*Desarrollo de confianza:  Están encontrándose con exámenes, y han de demostrar(me) que conocen la materia, lo cual conlleva que también se lo demuestran a ellos.
*Capacidad de compartir y comunicarse: Cada uno se siente libre y tranquilo para expresar aquel mundo que conoce, aquel microcosmos donde se desenvuelve con soltura, que para todos los demás es terreno sin explorar, y eso nos enriquece a todos y refuerza a cada uno de manera individual; les hace sentir importantes cada vez que se sienten "obligados" a explicarnos a los demás como funciona su ecosistema, y todos participamos de él para aprender y poder reirnos juntos.
Banco MorgueFile
*Formación de grupo y sensación de comunidad: los vínculos que están formando hace de ellos una nueva "familia" de la que tirar en caso de necesidad, con una complicidad que posiblemente no se mantenga en el tiempo, pero el suficiente para saber que otra forma de vida es posible.
*Creatividad, cooperación: Todos están asumiendo un rol, y se hacen mentores informales unos de otros para ayudarse, explicarse, contarse, y guiar a otro compañero en alguna de las funciones.
*Formas alternativas de socialización y producción del conocimiento: alternar en clase acciones de role-play conlleva no sólo que asimilen conocimientos, sino una forma de comunicación tranquila, hasta ahora, en muchos casos, desconocido para ellos.
*Resolución de conflictos: La capacidad para entender y asimilar que la violencia no es el medio para resolver discrepancias, que podemos estar en desacuerdo sin que la ley del más fuerte impere, y que hay alternativas posibles para solucionarlas, además de hacer crecer la creatividad del grupo es la enseñanza de la que me siento más orgullosa.