Nunca pude convencer a los financieros
de que Disneyland era viable, 
por que los sueños tienen poca garantía.
Walter Elias Disney


Hablábamos hace poco una compañera y yo sobre los cambios que gestionamos en el día a día dentro de cada organización y la forma tan diferente en que cada una está adaptándose o readaptandose al cambio para sobrevivir o para ganar cuota de mercado (que como las meigas, haberlas haylas!)

Empezamos por desmenuzar algunas de las resistencias que más a menudo nos encontramos para empezar a trabajar, y como también en el ámbito de la consultoría, se ha deslizado ese mantra del "hombre de negro, corbata y traje" que viene de una u otra forma a chupar tu energía y a la vez a dejarte sin una buena base de confianza y profesionalidad.

Banco Flickr bajo licencia CC 
Hablábamos de lo más raro que nos había pasado últimamente, esos fantasmas nuevos a los que enfrentarnos (lo hacemos de vez en cuando, y la que gana es invitada a la caña) y me sorprendió escuchar que un cliente que tenemos en común, la primera vez que se reunió con ella, le dijo que no necesitaba más consultores, que él quería "un Chicote"... 

La cara que se le debió quedar a ella no lo sé, aunque intentó reproducirla, entiendo que el factor sorpresa no jugaba a su favor en este caso, pero para la mía no hay palabras! entre la risa y el drama, la tragicomedia está a la orden del día en este sector en la actualidad así que opté por ir algo más allá y pedir que me lo aclarase: el cliente lo que necesita es una persona que venga, que tenga lo que hay que tener y que ponga a cada uno en su sitio, a mi el primero! fue la respuesta que recibí, y ahí... empezó la reflexión: 

Hablamos de mapa de empatía, de experiencia de cliente, de equipos cohesionados y todo ello buscando no herir sentimientos, ser capaces de llegar al win win, de compartir y crecer sin que nadie tenga que quedarse atrás e intentamos hacerlo desde un modelo caduco, seguimos pensando en términos de S.XX donde para ser respetado y valorado, las vestimentas grises y serias "al uso" formaban parte de la estética y del juego, pero es verdad que Chicote está rompiendo algo más que los modelos tradicionales de "lavar los trapos sucios en casa" y es que lo está haciendo desde la jerga en ocasiones, lo cual no significa falta de conocimiento, ni de razón, ni de coherencia...

No entro en la mediatización que la TV puede hacer de la realidad, pero la imagen que nos llega es ciertamente cercana, clara y concisa, cualquiera aunque no hayamos pisado una cocina industrial, entendemos y compartimos los criterios y la lógica de la razón nos hace iguales ante sus aseveraciones.
Banco Flickr bajo licencia CC 

La estrategia es correcta y llega, él se viste de colores llamativos, da una imagen rompedora del mundo de la cocina y los cocineros y triunfa, pero... ¿por el estilo o por ser el primero que se atreve a hacer las cosas de una forma no establecida y que llega a la gente? 

El éxito siempre está en hacer fácil lo difícil, o visible lo invisible, por tanto, personalmente considero un placer que los propios clientes sean los que soliciten una relación de tú a tú que no existía, y que en muchos casos les ha alejado de la realidad durante tanto tiempo, y un motivo más para reafirmar que nunca como ahora, van de la mano realidad social y mundo pyme! 

La próxima semana me siento con el equipo de trabajo para plantear su estrategia de negocio en el medio plazo, y me encanta pensar en las risas que juntos vamos a poder echarnos teniendo presente esta perspectiva, y nunca me he sentido tan feliz de pagar las cañas a mi compañera! ;)

¿tú ya tienes estrategia? ¿Te atreves a poner un Chicote en tu organización? :)