Ante la avalancha de emprendimiento y de personas que están arrancando sus propios proyectos, una pregunta o duda que asalta con cierta frecuencia cuando estás hablando en una formación de perfil comercial para emprendedores, es si se debe entregar o no una tarjeta de visita  y cuando hacerlo: si al principio o al final de la visita.

Ya he comentado unos post más atrás, que hoy en día no esta importante como fue la existencia de la misma, siendo mucho más fuerte el personal branding del profesional en la actualidad pero es verdad que está todavía muy vigente. 

Existe un protocolo establecido pero sin embargo lanzo una reflexión en cuanto al uso de las mismas, o mejor dicho, al no uso de una tarjeta de visita:




1.-  No puedes entregar una tarjeta de visita para enseñar el puesto tan importante que ocupas; que seas el CEO de tu propia empresa está muy bien, pero tu trabajo y tu buen hacer es el que determina tu puesto y la relación que mantendrás con el cliente así que será interesante hablar con humildad de tu quehacer profesional, e impresionar al cliente desde el trabajo, pero olvídate de ese nombre tan estupendo y rimbombante, al menos, de momento.

2.- Tampoco debes usarla porque te hayas quedado sin argumentos ante un problema o negativa que te haya dado el cliente, la tarjeta no es un corta fuegos, y mucho menos va a dar respuesta a una de tus dudas o miedos, ante una negativa u objeción del cliente, una tarjeta no va a darte la varita mágica para resolverla y a la vez, va a dejarte a ti en evidencia: un "no lo se" a tiempo, puede ser tu mejor aliado, y más si lo usas como estrategia a tu favor; ahora no lo se, pero me voy a enterar y te doy una respuesta/solución!

3.- Las tarjetas tampoco son elementos para tenerlas entre las manos mientras hablas con tu interlocutor, ya que es una falta de respeto hacia la otra persona y denota una falta de interés muy importante por tu parte, o bien, deja ver claramente el nerviosismo que la situación que estás viviendo te hace pasar; en ambos casos, la mejor manera de evitarlo, es soltar la tarjeta, dejarla sobre tu agenda o la mesa y seguir la conversación con normalidad.

4.- No la uses como arma para cortar la entrevista, no debes ponerte a buscar una tarjeta en esta situación; debes tener siempre preparada una, encárgate de haberla puesto cerca de tu mano antes de empezar tu visita: en la agenda, en la libreta donde tomes notas...

¿y tú, cómo utilizas las tarjetas? o mejor aún, ¿qué otras cosas curiosas te han pasado en una visita que te han hecho tener claro como no utilizarlas?