Siempre, cuando acudes a una entrevista laboral ocurren al menos 2 situaciones bien distintas, y sin embargo, ambas caras de una misma moneda; el lado de la mesa desde el que te sientas da una perspectiva muy diferente de lo que ocurre en esa oficina, despacho o sala de reuniones.

Reconozco que hubo una etapa de mi vida en la que casi se diría que iba a las entrevistas como "hobbie" para observar a los entrevistadores, para saber quiénes eran y que buscaban en el perfil del candidato aquellos responsables de departamento, de función, de área de rrhh y cuan diferente o similar podía ser su opinión con la mía y en ese momento empecé a darme cuenta de que mi opción y futuro laboral corría de la mano del emprendimiento, no del trabajo por cuenta ajena.




¿has probado alguna vez la opción de ir a una entrevista casi por divertimento? a ver que ocurre y que te cuentan? no creas que estoy intentando gastarte una broma, nada más lejos de la realidad! se que el panorama actual no es en absoluto alentador para este tipo de comentarios, pero también sé que las organizaciones cada vez de una forma más evidente necesitan talento, gente con ganas y capacidad que sean capaces de dar un vuelco a una situación que desde hace años se enquista sin remisión.

Me he encontrado grandes profesionales, gente muy reacia a los cambios y a escuchar, como no puede ser de otra forma cada organización tiene sus propias normas establecidas, y aunque hayan decidido cambiarlas, nada se puede hacer hasta que no llegan al punto de competencia inconsciente y para ello, solo te queda esperar...

También me he encontrado cuando me ha tocado ser entrevistador del lado de la mesa en que por mucho que te esfuerces, que intentes hacer sentir cómodo al entrevistado, darle alas para que te cuente quién es y qué es lo que le apasiona de su trabajo o de su trayectoria profesional,  que no dejaría escapar y todas aquellas cosas por las que sería capaz de luchar te encuentras con un poco meritorio y conformista "todo" o "nada" según el caso.

Hemos aprendido y nos han enseñado la lección de ejemplaridad, respeto y agradecimiento de una forma tan limpia y pulida que se nos ha olvidado que las reglas han cambiado, que hoy la organización más que nunca busca espontaneidad, frescura, savia nueva y vieja corriendo por las mismas arterias para que el bombeo al núcleo duro del negocio no se pare y ahí estás tú... en medio, en un punto entre la pasión y la obediencia, el pasado y el futuro sin saber muy bien en que brazo mecerte.

Te reto a que recapacites, que pienses y valores las consecuencias de lo que estás haciendo y sobre todo! de lo que quieres hacer, ¿en qué vagón quieres estar? vas a dejar que se escapen tus sueños o tus deseos de ser el mejor profesional en todo aquello que amas y valoras en tu vida?

El 2.0 ha llegado para ayudarte a cambiarlo, para darte herramientas y facilidades para ser mejor día a día, para que una mañana te despiertes con una sonrisa y aunque no tengas claro el porqué, te hayas convertido en la mejor versión de ti mismo.

No le temas  a la tecnología, a ser sustituido por ella... Una máquina nunca podrá hacer ni lograr la perfección de todo aquello que nos hace únicos: nunca podrán sentir ni emocionarse, no podrán tener entre ellos una relación basada en la confianza, ni en el tacto y las miradas, y todo eso es lo que nos hace seguir trabajando para tener una vida más cómoda, más feliz y para que la tecnología esté a nuestro servicio.

¿no crees que ya estás tardando en salir a pelear por lo que quieres?